
En la instalación de un pastor eléctrico hay que atender a determinadas características del terreno y de la zona antes de seguir con la elección del tipo de pastor que se desee instalar.
Es importante cuidar la vegetación y eliminar las malas hierbas que puedan interferir, así como comprobar que las conexiones de la zona sean seguras en caso de que se pretenda utilizarlas para la instalación.
El siguiente paso es escoger el tipo de pastor eléctrico. Puede tratarse de uno que contenga pila o batería, de una opción con panel solar (y que este sea lo que cargue la batería) o bien de una conexión a red eléctrica. La instalación de este último ejemplo es la más compleja, pues es necesario enviar un cableado hasta la fuente. No obstante, una vez instalado, es el que menor mantenimiento tiene que soportar durante su vida útil.
Una vez que se haya instalado el pastor eléctrico escogido se procede a realizar algunas comprobaciones para asegurar la calidad y la seguridad de la instalación. Algunas de las pruebas que han de hacerse incluyen el chequeo de cables y alambres para cerciorarse de que están en correctas condiciones y no hay ninguno roto.
Por otra parte, los postes y aisladores tienen que estar colocados de forma correcta y según las leyes que detallan cómo ha de llevarse esto a cabo. Eso evitará posibles riesgos asociados a una mala distribución de los mismos.
Por último, hay que tener en cuenta las caídas de tensión o, lo que es lo mismo, el voltaje. Este ha de controlarse periódicamente, pero en mayor medida cuando se realiza la instalación del pastor eléctrico por primera vez. Por ello, han de realizarse pruebas utilizando la opción de un tester para descartar la posibilidad de que puedan darse cortocircuitos en la instalación.
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